Timbrafy nace de una operación que todavía depende de demasiados pasos manuales.
Para muchas tiendas Shopify, una venta termina en la plataforma, pero la facturación comienza en otro sistema. Los pedidos, los datos fiscales y el seguimiento de cada factura quedan separados.
Eso obliga a capturar información nuevamente, cambiar entre herramientas y revisar procesos que consumen tiempo. Cuando el volumen crece, también aumenta la posibilidad de cometer errores administrativos.
¿Por qué facturar un pedido en línea tiene que sentirse como un proceso aparte?
Timbrafy parte de esa pregunta. Estamos construyendo una forma de integrar la facturación CFDI al flujo cotidiano de una tienda, para que vender y facturar no sean dos operaciones desconectadas.